Historia

Cruz de canto en Sotosalbos Tras la conquista de la Península Ibérica por los árabes, las tierras de Sotosalbos permanecieron durante siglos en tierra de nadie, en la franja de terreno comprendida entre los ríos Duero y Tajo, que servía como frontera muelle entre cristianos, al Norte, y moros, al Sur.

Posteriormente y tras el avance de los cristianos, estas tierras de Sotosalbos fueron donadas al obispado de Segovia en 1116; donación que fue confirmada por Alfonso I el Batallador en 1122, comenzando de inmediato a poblarse el lugar llamado entonces Sotis Albis. Pero desde 1247 ya se menciona como Sotosalbos (sotos blancos).

En el año 1536 el cabildo segoviano vendió la propiedad a don Pedro de Zúñiga, pasando de esta manera a depender del señorío del marqués de Aguilafuente.

La historia de Sotosalbos se encuentra también muy vinculada a Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, que por el siglo XIV menciona a Sotos Albos en el Libro de buen amor, citando su encuentro en el Puerto de Malangosto con la serrana La Chata.

(Artículo sobre Sotosalbos recogido en Wikipedia)